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EL TS FIJA DOCTRINA SOBRE EL DIES A QUO DE LOS INTERESES A DEVOLVER POR LA CLÁUSULA DE GASTOS: DESDE QUE PAGÓ EL CLIENTE.

21/12/2018· DERECHO CIVIL

EL TRIBUNAL SUPREMO SIENTA DOCTRINA SOBRE LA FECHA PARA EL COMPUTO DE LOS Intereses devengados por las cantidades que la entidad prestamista debe abonar al prestatario tras la anulación de la cláusula de gastos de un préstamo hipotecario: DESDE QUE SE HICIERON LOS PAGOS POR EL CLIENTE-PRESTATARIO .

  

La recientísima Sentencia 725/2018 del Pleno de la Sala 1ª de lo Civil del Tribunal Supremo, de fecha 19 de diciembre de 2018, establece la doctrina del Alto Tribunal sobre la fecha a considerar, el dies a quo,  para efectuar el cómputo de los intereses devengados por las cantidades que la entidad prestamista debe abonar al prestatario tras la anulación de la cláusula de gastos de un préstamo hipotecario.

 Es así que en esta Sentencia 725/2018 de 19 de diciembre,  el Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto en esta sentencia cómo deben calcularse los intereses devengados por las cantidades que el banco debe abonar al prestatario tras la anulación de la cláusula de gastos de un contrato de préstamo hipotecario.

 Resumidamente sobre el iter procedimental, reseñar que el Juzgado de Primera Instancia declaró la nulidad de la cláusula y condenó a la entidad prestamista a abonar al prestatario diversas cantidades en concepto de gastos (tasación, gestoría …) más sus intereses legales desde la fecha en que el consumidor hizo tales pagos. No obstante, formulado recurso de apelación frente a  dicha sentencia la Audiencia Provincial, cambió el criterio y consideraba que los intereses legales a abonar por el banco se devengarían desde la fecha de la reclamación extrajudicial y no desde el pago, criterio mas gravoso para el cliente-consumidor-prestatario.

 Pues bien, el Pleno de la Sala estima el recurso de casación interpuesto por el cliente-consumidor y considera que los intereses se devengan desde la fecha en que éste pagó los gastos.

 Sostiene el Alto Tribunal (Fund. Jco. 2º de la sentencia) que la consecuencia de la abusividad de la cláusula de gastos es, conforme al principio de no vinculación de las clausulas abusivas al consumidor que establece la Directiva 93/13 y su interpretación por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el TS, que procede actuar como si la cláusula nunca se hubiera incluido en el contrato, no hubiese existido, debiendo afrontar los gastos discutidos la parte a cuyo cargo corresponda.

 Dice el TS que el efecto restitutorio, cuando se trata de la cláusula de gastos, no es directamente reconducible al art. 1.303 CC, que regula la restitución de prestaciones recíprocas entre las partes, pues no se trata de pagos hechos por el consumidor al banco que éste deba devolver (tales como intereses o comisiones que percibe directamente el banco), sino pagos hechos por el consumidor a terceros (gestoría, tasadora…), en virtud de la imposición contenida en la cláusula abusiva. No obstante, toda vez que la declaración de abusividad exige y obliga a restablecer la situación de hecho y de Derecho en la que se encontraría el consumidor de no haber existido la cláusula, debe imponerse a la entidad prestamista (banco) el abono al consumidor de las cantidades que le hubiera correspondido pagar de no haber existido la estipulación abusiva.

 Admite el TS que aunque en nuestro Derecho nacional no existe una previsión legal específica que se ajuste a esta obligación de restablecimiento de la situación jurídica y económica del consumidor, se trataría de una situación asimilable a la del enriquecimiento injusto o sin causa, pues el banco se habría lucrado indebidamente (o al menos no “empobrecido” añadimos nosotros) al ahorrarse unos costes que legalmente le hubiera correspondido asumir y cuya asunción, mediante esa cláusula declarada abusiva, desplazó indebidamente al consumidor. También sostiene el TS que ello guarda similitudes analógicas con el pago de lo indebido (art. 1.896 CC), dado que el consumidor hizo un pago indebido y la entidad prestamista, aunque no hubiera recibido directamente dicho pago, se habría beneficiado del mismo, puesto que, al haberlo asumido indebidamente el prestatario, se ahorró el pago de todo o parte de lo que le correspondía, sin que sea de aplicación los arts. 1.101 y 1.108 CC sobre el devengo sino el art. 1.896 CC (cobro de lo indebido) de manera analógica, ello para hacer efectiva la previsión el del art. 6.1 de la Directiva 93/13, de 5 de abril.

 En definitiva, la entidad bancaria prestamista deberá abonar el interés legal desde la fecha en que el consumidor realizó los pagos y no desde la posterior reclamación.   

 

JOSE ANTONIO GONZALEZ PEREZ

ABOGADO 2742 ICA PONTEVEDRA